lunes, 22 de junio de 2020

Junio 22. Año 2020. Madrugada

"Deja de perder el tiempo", "no ayudas en nada", "tú escogiste esta familia, pero no te acuerdas", "levantate mas temprano", "usa el día, no la noche", "lo que sea que hagas puedes hacerlo mañana"
Aunque no lo creas...odio perder el tiempo. Por eso termino sintiendo auto-odio más seguido de lo que parece, al no concretar lo que tengo pendiente.
Te ayudo siempre que lo pides, a pesar de que la mayoría de las veces no te parezca la forma en que hago las cosas.
Esa es tu cosmovisión existencial, no la mía. No sabes cuanto odio que digas que "todo es perfecto en el plan divino". La especie humana ya no necesita recurrir al pensamiento medieval que atribuía todo a fuerzas sobrenaturales. Al basto universo...no le importa lo que le pase a alguien de  nuestro planeta.
Es difícil cuando mi organismo me pide recuperar sueño.
Lo he intentado, pero no se puede. Durante el día siempre hay alguien.
Si ese fuera el caso, probablemente no me quedaría hasta tarde.

Dices poder ayudarme, pero no sabes que yo ya estoy muerto por dentro. Crees conocerme bien, pero no tienes idea de quién soy en verdad. Deberías saber que si te hago notar que te contradices al hablar, no es buscando tu ira, ni mucho menos diálogos cada vez más carentes de coherencia. Tampoco debería sorprenderte que te responda mi silencio cuando precisamente dices algo relacionado a algún tema que dije que no pensaba tocar. Sobre tu cosmovisión...ya te he dicho suficiente. Para mí no es válido creer ciegamente una idea o suceso, llegando a tomarlos como parte de la historia de la humanidad...sin algún respaldo o evidencia. Ni si quiera logras contextualizar los relatos, y encima dices que no es necesario. Que sólo hay que creer. Eso es caer en religión, y todos sabemos los conflictos mundiales que ha traído a la historia de la humanidad. Ni hablar del horóscopo que tanto defiendes. La astrología no tiene sustento. No puedes esperar que cierta constelación determine tu vida a tantos años luz de distancia. Tampoco puedes confiar en algo que no utiliza ni un cuarto de constelaciones conocidas, sin explicar el por qué. Respecto a la numerología puedo decir que su misma función parte mal. No puedes pretender que la suma de los números del año de nacimiento realmente significan algo. Tampoco puedes aclarar si funciona desde antes o después que se masificara el calendario gregoriano. La verdad da igual. Los números no existen en la naturaleza. Originalmente se inventaron para contar, y cualquier misticismo extra que quieras agregarles se vuelve inválido.
Según tú, le echo la culpa a los demás de lo que me pasa. No es así. Siempre te digo que es culpa de las circunstancias, pero no quieres escuchar. Como mencioné en la entrada anterior, le dejo la habitación todo el día a mi hermano menor para que me dé menos problemas. Cuando entro a buscar algo, lo hago antes que empiece a decir que me vaya. Aún le hablo lo menos posible. Así hay menos posibilidades de que me haga enojar. La última vez que llegué a mí límite, me enojé,  y nos peleamos en serio, me dio un posible ataque cardiorrespiratorio. Desde entonces he evitado que vuelva a ocurrir, ya que aún hay muchas cosas que me atan a este mundo. Nadie lo creería. En Internet soy un monstruo, mientras que en mi casa no puedo estar en mi propia habitación, ya que al ser compartida, mi hermano menor decide cuándo debo despertar, y si puedo estar ahí o no. Soy de los que prefieren evitarse problemas. Eso deberías saberlo. Por eso no lo he confrontado como debería. Por eso permanezco abajo. Puedo estar en mi celular leyendo unos cuantos chats y quizá algo más, con las permanentes limitaciones de un modelo casi obsoleto. Prefiero estar desde tu laptop, que aunque enciende de milagro, y aún con sus muchas limitaciones para la época actual, es superior a mi PC...al que no he podido acceder hace meses por un posible fallo en su monitor. Si cuando estás cerca percibes que pierdo el tiempo, o no hago algo realmente productivo...es precisamente por eso, porque estás cerca. En el pasado ya me he puesto a avanzar con lo mío, y aún haciéndolo de manera sutil para que no te alteres  si casualmente miras, terminas molestándote. Ya sea por mi gusto musical, los chats que frecuento, las imágenes que aparecen, o por ver un tutorial para hacer novelas visuales, lo que hago no te parece, y tengo que volver a escuchar las mismas palabras de siempre. Lo que más repites es que vea cosas que me aporten. Tú no decides lo que me aporta y lo que no. Al menos no ahora, no desde que dejé de ser un niño. No imagino lo perturbada que quedarías si supieras que en un grupo de hentai me consideran enfermo y extremadamente bizarro, o que entro a un grupo relacionado al Furry Fandom principalmente para ver femboys usando un bot, o que me volví moderador en el grupo de una youtuber trans que admiro y espero conocer en persona alguna vez [actualización: El grupo no era de ella, sino de un amigo suyo]. No puedes imaginar que he guardado muchas de las fotos que ha compartido, ya que la considero realmente hermosa. No tienes idea de los artículos que suelo leer con cada vez mas frecuencia, ni de las búsquedas que hago en PornHub, ni de los escritos que pienso publicar sin ligar a mi nombre de civil, lejos de la mirada de cualquiera que crea conocerme. Por eso no puedo avanzar durante el día, y por más que preguntes, no puedo responderte. Nunca entenderás lo que hago, ni como pienso, ni lo valiosa que es la noche para mí. Y ahora me encuentro, nuevamente, escribiendo durante la madrugada para descargarme un poco. Al menos aún alcanzo a dormir unas horas antes de avanzar con la tarea y conectarme a clases. Quiero terminar algunas cosas antes de dejar de estar inubicable para mis compañeros. Solo espero que los años pasen, y me pueda largar de aquí. Lo más certero de todo esto es...necesito estar solo.